S entimientos contradictorios nos abordan como pesado equipaje. Algunos ya tenemos el corazón dividido, con los hijos lejos, en otras tierras de oportunidades, y nosotros en el país de dramáticos y altisonantes contrastes, perdiendo cada día algo más de aquello que teníamos… Nos debatimos entre el no querer dejar la tierra que tanto amamos, en la que nacimos y crecimos con tantas oportunidades, en la tierra que llego a ser el primer país de la América latina enrumbado al progreso, a las puertas del primer mundo, donde si trabajabas o estudiabas, florecías…te realizabas, pero que hoy es abatida por tanto maltrato y vejámenes, que en los últimos años insiste en expulsarnos..., haciendo que solo queramos marcharnos. Y entonces, te preguntas: qué me llevaría, más allá de la experiencia de los años? Comienzas a sentir que las ganas de volver a empezar no te acompañan, se encuentran opacadas por el miedo de la edad y la ...